LOS GOZOS DE NUESTRA SEÑORA DE TORRECIUDAD.

Han llegado hasta nosotros diferentes gozos que se cantaban a la Virgen, entre ellos los de mediados del siglo XIX: «Gozos a la prodigiosa imagen de Ntra. Sra. de Torre-Ciudad venerada en los términos del pueblo de Bolturina P.E.D. Diócesis de Barbastro en el reino de Aragón especial abogada contra el mal de Corazón y alferecía. G.A.E.»

Comienzan así:

«Pues que vuestra gran piedad / siempre atiende al desvalido, / consolad al afligido / Virgen de Torre-Ciudad.

Vuestra Imagen peregrina / que á ampararnos os empeña / se halló bajo de una peña, / no lejos de Bolturina. / la tradición nos inclina / a creer esta verdad;

Consolad al afligido, etc.

Desde los años de mil / ochenta y cuatro cavales / os mostrais á los mortales / cual prudente Abigail, / vuestro templo es el redil / donde hallan seguridad.

Está clara la idea de piedad/misericordia de la Virgen, que atiende a los que acuden a Ella, desvalidos, afligidos. De manera especial todos aquella que sufren del mal del corazón y de la cabeza. Y otra cosa muy importante, la lucha contra la desesperanza, ante los muchos pecados cometidos.

La gente de la comarca se conocía de memoria los gozos de la Virgen de Torreciudad, que cantaban siempre que subían a la ermita de manera individual o colectiva. No faltaba nunca el rezo del santo rosario y el canto de los gozos. También hoy, en la fiesta de la Virgen, después de celebrada la santa misa en el santuario, se baja a la ermita rezando el rosario, se entra y se cantan los gozos. Posteriormente tiene lugar el pesaje de niños en el exterior de la ermita, tradición recuperada desde el año 2001.